Departamento de Chuquisaca

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Creación: El departamento fue creado por Decreto Supremo el 23 de enero de 1.826 en la presidencia de Antonio José de Sucre.

Población

Seg√ļn datos del censo 2012, el departamento de Chuquisaca tiene la siguiente poblaci√≥n:
Total: 670,961 habitantes
Hombres: 330.491
Mujeres: 340.470
√Ārea urbana: 342,717
√Ārea rural: 328,244
Superficie: la superficie total del departamento es de  51.524 km2. 
Capital: La ciudad de Sucre es capital del departamento y adem√°s capital de la Rep√ļblica de Bolivia, fundada el 29 de septiembre de 1538, con el nombre de ‚ÄúLa Plata‚ÄĚ. Est√° a una altura de 2.760 m s.n.m. y su fiesta es el 25 de mayo en conmemoraci√≥n del primer grito libertario en 1809. 
División política: Este departamento cuenta con 10 provincias, 121cantones y 28 municipios.

L√≠mites: El departamento de Chuquisaca est√° ubicado en el sur de la Rep√ļblica de Bolivia; limita al norte con los departamentos de Potos√≠,Cochabamba y Santa Cruz; al sur con el departamento de Tarija; al oeste con el departamento de Santa Cruz y la Rep√ļblica de Paraguay y al oeste en el departamento de Potos√≠.

GEOGRAF√ćA: 
El departamento tiene variados pisos ecol√≥gicos, sin embargo es m√°s conocido por sus valles templados aptos para la producci√≥n de uva y por esta raz√≥n su producci√≥n de vino y singan (bebida destilada de uva tradicional de la regi√≥n sur del Departamento). La capital del departamento est√° situada entre los 19¬ļ 3′ 2″ de latitud sur y los 65¬ļ 47′ 25″ de longitud oeste del meridiano de Greenwich.
Orograf√≠a: La cordillera Real u Oriental forma parte de la topograf√≠a chuquisaque√Īa con monta√Īas de no mucha altura. Destacan las siguientes cadenas: Cordillera Sombreros o Mandinga; cordillera Tajsara o Tarachaca; cordillera Mochara; Cordillera de Lique.
Hidrografía: Chuquisaca es parte de las cuencas del Amazonas y del Plata. Sus principales ríos son: Grande, Pilcomayo y Parapetí.
ECONOM√ćA
Agricultura: El departamento produce: maíz, trigo, cebada, papas, legumbres, verduras, hortalizas y frutas en los valles de clima templado y cítricos en sus zonas semicálidas y cálidas. Ganadería: La ganadería tiene índices elevados, cualitativa y cuantitativamente, sobre todo, adquiere importancia el ganado bovino, porcino, caprino y ovino, existiendo también en importancia el equino. Minería e hidrocarburos: Se encuentran yacimientos de cobre, plata y antimonio. Tiene grandes depósitos de caliza, merced a los cuales se desarrolla la industria cementera. El descubrimiento de yacimientos de petróleo y grandes reservas de gas natural, abre nuevas posibilidades económicas al departamento.
Industria: Produce hilados, sombreros, cigarrillos, embutidos de carne vacuna y porcina y golosinas (son muy apreciados por su calidad los chocolates sucrenses). Turismo: Sucre ofrece un amplio campo para el turismo, tanto nacional como internacional. La ciudad capital fue declarada Patrimonio  Hist√≥rico y Cultural de la Humanidad..Brinda una serie de obras de arte tanto de la arquitectura, escultura y pintura de la √©poca colonial, as√≠ como bibliotecas que poseen incalculables obras de gran valor biogr√°fico y etnogr√°fico y casas ‚Äď museo donde se han acumulado muebles, porcelanas, joyas, etc.
Ganader√≠a 
son de gran importancia los ganados bovino, porcino, caprino y ovino.
Miner√≠a 
hay yacimientos de cobre, plata y antimonio.
Educaci√≥n 
En Bolivia los indicadores de educaci√≥n,sobre todo en el nivel primario muestran grandes avances en los √ļltimos a√Īos. A pesar que su evoluci√≥n ha sido lenta y que a√ļn no se ha llegado al 100% de cobertura neta en primaria en el pa√≠s, esta cifra ‚ÄĒcercana al 92% en 2007‚ÄĒ es bastante alentadora en t√©rminos de lograr la cobertura universal en los siguientes a√Īos. En el departamento de Chuquisaca, los datos revelan que para 2007, la tasa de cobertura neta en primaria fue de 86,2%. A pesar de que esta cifra es una de las menores del pa√≠s, la misma pone de relieve los esfuerzos realizados en el departamento para el logro de la cobertura universal. A√ļn as√≠, el n√ļmero de ni√Īos chuquisaque√Īos entre 6 y 13 a√Īos que no asistieron a la primaria en 2007 lleg√≥ aproximadamente a 18.294(*). En el caso de la tasa de t√©rmino a 8.¬ļ de primaria se puede observar que la tendencia nacional ha sido positiva en la √ļltima d√©cada, pasando de 71,5% en 2001 a 74,7% en 2007. En Chuquisaca, esta tasa ha permanecido por debajo del promedio nacional,llegando el 2007 a 56,7%. Al interior del departamento, se observa que para el 2007, los municipios de Yotala, Mojocoya y El Villar,fueron los √ļnicos municipios que se encontraban con tasas de t√©rmino superiores al 65%, mientras que municipios como Las Carreras y Huacaya presentaban tasas de t√©rmino menores a 35%.
V√≠as de comunicaci√≥n: Sucre se comunica con Potos√≠ mediante v√≠a f√©rrea y por carretera asfaltada;  de la misma manera con Oruro y La Paz. Con Cochabamba no existe, de manera directa todo un tramo asfaltado, pero la carretera de ripio es amplia y estable durante todo el a√Īo; desde Epizana la carretera es asfaltada. Se puede tambi√©n ir via Mizque hasta Cochabamba. Resulta un poco m√°s corto pero el camino es s√≥lo empedrado. 
Con Santa Cruz existe todo el tramo asfaltado, por la carretera nueva, vinculando la zona del Chapare con la provincias cruce√Īas. Sucre se comunica con sus provincias por carreteras de ripio, algunas en no muy buen estado. De todos modos, hay una gran variedad de climas y pisos ecol√≥gicos que vale la pena visitar. Aeropuerto: Cuenta con un aeropuerto, lo que permite la conexi√≥n con todas las capitales de Bolivia, ya que operan naves grandes.
Gobierno 
La oficina del jefe ejecutivo de los departamentos de Bolivia (desde mayo de 2010) es el gobernador, hasta entonces, la oficina se llamaba el prefecto, y hasta 2006, el prefecto fue nombrado por el Presidente de Bolivia. El actual gobernador, Esteban Urquizu Cuéllar del Movimiento al Socialismo РInstrumento Político por la Soberanía de los Pueblos fue elegido el 4 de abril de 2010.
Turismo 
Pujllay de Tarabuco
Las atracciones turísticas más importantes Рla capital del departamento de Sucre, el casco antiguo con perfectamente conservado. siglo XVI edificios incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial, así como Tarabuco ciudad, ubicada a 60 kilómetros fuera de Sucre, suena Pujllay Festival (también conocido como Pujllay de Tarabuco ) en marzo y los indios bazar, que tiene lugar todos los domingos. Cerca de Sucre es la más grande del mundo paleontológico exposición, que cuenta con más de 5.000 dinosaurios pies, pertenecientes a 290 especies.
Principales Fiestas 
Carnavales: (movible) Febrero – Marzo
Pujllay de Tarabuco: 2.¬ļ Domingo Marzo
Fiesta Virgen de Guadalupe: 8 Septiembre
Todos Santos y Difuntos: 1-2 Noviembre.
Fiesta de Navidad en Villa Serrano: 24 de diciembre
Carnaval Padillense Mejor Carnaval Chuquisaque√Īo (movible) Febrero – Marzo

CLIMA: El departamento de Chuquisaca esta ubicado a 2790 mts. sobre el nivel del mar con un clima templado en los valles del norte, centro y sudoeste; c√°lido en la zona noreste y este.
GASTRONOM√ćA: Chorizos Chuquisaque√Īos: Los chorizos criollos constituyen el t√≠pico alimento que se sirve antes del medio d√≠a y que suelen acompa√Īarse con cerveza negra.
Empanadas (salte√Īas): Las empanadas son una parte importante de la tradicional gastronom√≠a chuquisaque√Īa y se comen a media ma√Īana.
ƒ*Fritanga: Plato preparado con carne de cerdo, ají colorado, cebolla y mote blanco.
Mondongo: Mote de ma√≠z cocido, piel de chancho y ahogado. Acompa√Īa a la carne de chancho.
Karapecho: Plato elaborado con charque seco, papa y mote.
Coco de Pollo: Pollo, chicha, condimentos.
Sulka: Carne de res, maíz, ensalada de lechuga, tomate y cebolla.
Grupos √Čtnicos
Los primitivos grupos √©tnicos que habitaron son: 
  1. Los Quechuas,Chorotis  “Mas Informacion”
  2. Los Chiriguanos o Guaranies.    “Mas Informacion”

La visita a la región del departamento de Chuquisaca enriquece el conocimiento del valor cultural de los grupos étnicos que conservan su idioma nativo, los conocimientos avanzados en textilería, platería y cerámica. Además, descubrir la diversidad de sus paisajes vallunos y balnearios y ríos que invitan al descanso y la práctica de pesca.
HISTORIA DE CHUQUISACA
La Charcas Prehisp√°nica 
Esta regi√≥n estuvo habitada desde tiempos inmemoriales por los ind√≠genas que los conquistadores llamaron Charcas. Estos, al igual que todos los pueblos del occidente y de los valles, fueron colonizados por los guerreros del Tawantinsuyo a mediados del siglo XIV, motivo por el cual hablan hasta hoy la lengua Quechua, si bien √©tnicamente no existi√≥ mestizaje con los incaicos. Con el pasar de los a√Īos, y gracias a excavaciones arqueol√≥gicas en los alrededores de la ciudad, se ha llegado a conocer el pasado prehist√≥rico de la regi√≥n (f√≥siles de Cal Orcko), con vestigios de asentamientos humanos de hasta diez milenios antes de Cristo (excavaciones de Quila Quila, Maragua y Punuilla), aunque sin una cultura floreciente que haya dejado rastros. En la actualidad, los Charcas reciben el nombre de Yamparas y Mojocoyas, habitan todo el centro y norte del departamento.
En el sur, en las actuales provincias de Luis Calvo y Hernando Siles, de ambientaci√≥n chaque√Īa, exist√≠a la etnia Chan√©, que fue absorbida por los Guaran√≠es, etnia n√≥mada que se expandi√≥ por todo el Chaco hasta llegar a las puertas de los poblados de los Charcas, a quienes acosaban con frecuentes incursiones, resisti√©ndose hasta el final ser sometida por toda la tanda de colonizadores sucesivos desde los Incas hasta los europeos. Fueron los incas quienes les dieron el despectivo mote de Chiriguanos, pero ellos se denominan a si mismos como los Ava_Guarani (‚Äúla gente‚ÄĚ o ‚Äúlos hombres‚ÄĚ).

La conquista de La Plata 
La Plata colonial 
La Villa de La Plata recibi√≥ del Emperador de las Espa√Īas y Alemania, Carlos V, el rango de ciudad, que le fue dado por c√©dula real en 1555. Para entonces, ya era una pr√≥spera villa con un obispado (luego Arzobispado desde 1609) y un tribunal judicial. Unos a√Īos despu√©s, Carlos V decidi√≥ organizar el despelote administrativo de sus colonias, que no ten√≠an m√°s autoridad que las de la gana de cada conquistador y de la lejana Lima, cuando se acordaban. Cre√≥, entonces, la Real Audiencia de Charcas el 18 de septiembre 1559, poni√©ndolo bajo jurisdicci√≥n de la Audiencia de los Reyes del Virreinato de Lima. Ser√≠a el segundo tribunal de m√°s alta instancia, pues para apelar m√°s arriba se deb√≠a ir a las Cortes de Indias en Sevilla. La Audiencia deb√≠a componerse de cinco Oidores y un presidente, y empez√≥ a funcionar de manera oficial desde 1561, siendo el primer presidente don Pedro Ram√≠rez de Qui√Īones, y los oidores s√≥lo tres: Juan Matienzo, Pedro L√≥pez de Haro y un licenciado de apellido Recalde.
Pronto empez√≥ a adquirir fama como centro educativo al crearse la Real y Pontificia Universidad de San Francisco Xavier en 1624. Los padres de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs la crearon en marzo de ese a√Īo, nombr√°ndola en honor a uno de sus miembros canonizados, el jesuita Francisco Xavier, en un terreno que hoy es la acera norte de la Plaza Mayor, donde construyeron el Aula Magna en el recinto que ahora ocupa la Casa de la Libertad. Solamente se ense√Īaban las carreras de rigor en la √©poca, como ser Leyes, Teolog√≠a y Medicina, y era muy prestigiosa en todo el continente, recibiendo alumnos de otras colonias en n√ļmero tal que en un tiempo la proporci√≥n de estudiantes era de 1 por cada 20 habitantes.
Mientras Espa√Īa se desangraba en la eterna guerra en Flandes, sus colonias florec√≠an durante todo el siglo XVII hasta alcanzar proporciones que rivalizaban en pujanza con las ciudades europeas. La Audiencia de Charcas se dividi√≥ administrativamente en cuatro intendencias: Intendencia de Potos√≠, Intendencia de La Paz, Intendencia de Chuquisaca e Intendencia de Santa Cruz, en cuyo radio se erigieron las gobernaciones de Moxos y Chiquitos desde 1777, tras expulsar a los jesuitas que administraban las reservaciones indias del oriente. La Intendencia de Chuquisaca, nombre que adopt√≥ a partir de la mala pronunciaci√≥n de la palabra Choquechaca con que llamaban los ind√≠genas al lugar, se compon√≠a de seis partidos: Yamparaez, Tomina, Pilaya y Paspaya, Oruro, Paria y Carangas, en los cuales la econom√≠a giraba en torno a la agricultura y la explotaci√≥n de minerales.
A partir de la crisis de la miner√≠a de la plata que afecto a Potos√≠ y La Plata a principios del siglo XVIII, la Audiencia fue perdiendo lustre, siendo escindida del Virreinato de Lima para ser incorporada en 1776 a la jurisdicci√≥n del nuevo Virreinato del R√≠o de la Plata, con sede en Buenos Aires. Pese a esto, en 1783 se le dio un status bastante aut√≥nomo, pues los gobernadores de cada Intendencia decid√≠an solos en cuanto a administraci√≥n y orden p√ļblico, incluso en lo militar, con venia del Virrey.
La Plata revolucionaria 
Se dice que el primer grito libertario del que se enorgullece esta tierra tuvo menos que ver con ansias de libertad que con la lealtad de esta colonia al depuesto rey espa√Īol, Fernando VII, ante las ambiciones de sus rivales portugueses y franceses por hacerse con la gallina de los huevos de oro de la Corona ib√©rica. En todo caso, si las ten√≠an algunos de los protagonistas, graduados de la San Francisco Xavier e imbuidos de las ideas que se discut√≠an en sus corrillos tras la Revoluci√≥n Francesa y la independencia norteamericana. Uno de ellos era el abogado Jaime de Zud√°√Īez, el hombre cuyo apresamiento encendi√≥ la revuelta popular que se extender√≠a al resto de la Audiencia y acabar√≠a mandando a la historia el dominio espa√Īol.
Pero vayamos por los antecedentes. Desde 1797, gobernaba en La Plata el presidente de la Audiencia Ram√≥n Garc√≠a de Le√≥n y Pizarro, un personaje no precisamente popular, que viv√≠a metido en eternos altercados con los Oidores y la ciudadan√≠a, las que eran con frecuencia ventilados en las calles con panfletos incendiarios. Por entonces, la Madre Patria hab√≠a sido ocupada por Napole√≥n, emperador de Francia, quien con la excusa de darles una lecci√≥n a los rebeldes portugueses, pas√≥ por Espa√Īa y decidi√≥ que m√°s val√≠a Madrid y su medio mundo forrado de oro y plata que la √°rida Lisboa. Dicho y hecho, depuso al rey Carlos IV, y a su hijo Fernando VII lo mantuvo secuestrado, oblig√°ndolo a abdicar. Pero el pueblo de Espa√Īa no se qued√≥ a mirar pasar el desfile de los franceses, se rebelaron y en varias ciudades formaron su Junta de gobierno para hacerles la estancia lo menos alegre posible a los galos. Para meter en el baile a sus colonias, la Junta Suprema de Espa√Īa e Indias en Sevilla envi√≥ a Jos√© Manuel de Goyeneche con el encargo de lograr apoyo de Lima y Buenos Aires para reponer al rey destronado y, de paso, expulsar al franc√©s que Bonaparte les endilg√≥ como nuevo monarca.
Goyeneche se dio antes un pase√≠to por Brasil, donde estaba refugiada la realeza lusitana, entre ellos la hermana de Fernando VII y reina regente de Portugal, Carlota Joaquina de Borb√≥n, una infanta exiliada con muchas ganas de reinar en las colonias de su hermano. √Čsta le dio al brigadier espa√Īol unas cartas con semejante sugerencia para los Virreinatos y √©l, diligente, se las pas√≥ a los colonos de la Audiencia. Que no les hizo la menor gracia, se puede ver por la reacci√≥n.
Las famosas cartas hicieron estallar las ya mal√≠simas relaciones entre Garc√≠a Pizarro y la Audiencia, con amenazas de arrestos, insultos a grito pelado en la sala del tribunal, advertencias de excomuni√≥n del Arzobispo y la muerte por un sofoc√≥n del Regidor de la Audiencia durante una disputa a voces de por medio. El Presidente, junto con Goyeneche y el Arzobispo de La Plata, Monse√Īor Mox√≥, se declararon partidarios de las pretensiones de Carlota Joaquina, mientras que los Oidores y los doctores en leyes de la ciudad se declararon leales a Fernando VII, rechazando la autoridad de la Junta de Sevilla, y as√≠ se lo hicieron saber a los otros tres en un acta donde vapuleaban la idea de anexarse al Brasil, y denunciaban a Garc√≠a Pizarro y al Virrey Santiago de Liniers por traici√≥n. El Presidente contraatac√≥ haciendo destruir el acta, pero lo descubrieron y la ruptura de relaciones entre las partes contrincantes tuvo lugar. Tras una larga guerra de pasquines, buena parte escritos por el reci√©n graduado doctor en leyes Bernardo Monteagudo, a Garc√≠a Pizarro le lleg√≥ el rumor de que la Audiencia y el Cabildo estaban planeando pedir su renuncia, y decidi√≥ adelantarse con la orden de mandar apresar a seis de los m√°s vocingleros cabecillas, que iban a reunirse en casa del oidor Jos√© de la Iglesia, pero de alguna manera estos se enteraron a tiempo para fugar, de modo que a la hora de arrestar s√≥lo pudieron echarle las manos encima a Jaime de Zud√°√Īez.
Era un 25 de mayo de 1809, cuando lo llevaron a la c√°rcel de la corte, pasando por la Plaza Mayor, seguido por una multitud de ciudadanos atra√≠dos por los gritos que profer√≠a la hermana de Zud√°√Īez siguiendo al grupo que lo llevaba preso. Pronto la multitud se enter√≥ del hecho y empez√≥ a apedrear la casa de la Audiencia, exigiendo su liberaci√≥n y la renuncia del Presidente, vociferando ‚Äú¬°Muera el mal gobierno! ¬°Viva Fernando VII!‚ÄĚ, entre otros gritos menos fuertes que ped√≠an vivas a la idea de una Rep√ļblica. Uno de los cabecillas, Lemoine, convenci√≥ sable en mano a los curas de la iglesia de San Francisco de dejarle llegar a la campana de su torre, a la que hizo repicar hasta rajarla.
Lo mismo se hizo en los campanarios de las dem√°s iglesias, tocando las campanas a rebato para llamar a la ciudadan√≠a, sin que Garc√≠a Pizarro pudiera mover a las tropas para reprimirlos, ya que el oficial al mando se pas√≥ al otro bando y orden√≥ a los soldados no asomar la nariz a la calle. La multitud le exig√≠a, adem√°s, entregar todo el armamento de la guarnici√≥n militar de la Audiencia, a lo que Garc√≠a Pizarro cedi√≥; no obstante, se neg√≥ a la tercera petici√≥n, de entregar el mando pol√≠tico y militar. Ante eso, la ciudadan√≠a le vol√≥ la puerta del palacio de la corte a ca√Īonazos. Vencido, Ram√≥n Garc√≠a de Le√≥n y Pizarro se entreg√≥ al d√≠a siguiente, el 26 de mayo. Con un Pizarro hab√≠a empezado la historia de la colonia de Charcas, y con un Pizarro terminaba.
Los revolucionarios le dieron el mando pol√≠tico de la Audiencia al decano de los oidores, Jos√© de la Iglesia, y el mando militar al coronel Juan Antonio √Ālvarez de Arenales. Se organizaron compa√Ī√≠as de milicias ciudadanas para la defensa, divididas seg√ļn oficios de sus integrantes, y comandadas por los hermanos Joaqu√≠n y Juan Manuel Lemoine (I de Infanter√≠a y III de Plateros), Manuel y Jaime de Zud√°√Īez (II de Acad√©micos y Caballer√≠a), Pedro Carvajal (IV de Tejedores), Toribio Salinas (V de Sastres), Manuel de Entrambasaguas (VI de Sombrereros), el hermano de Bernardo, Miguel Monteagudo (VII de Zapateros), Diego Ruiz (VIII de Pintores), Manuel Corcuera (IX de Varios), Manuel de Sotomayor, Mariano Guzm√°n y Nicol√°s de Larraz√°bal (Artiller√≠a), as√≠ como un cuerpo de origen ind√≠gena. Estos salieron al encuentro del intendente gobernador realista de Potos√≠, Francisco de Paula Sanz, t√≠o por l√≠nea ilegitima del rey espa√Īol, a quien convencieron de volverse tranquilo a su villa sin luchar. Despu√©s de esto, enviaron emisarios secretos a las dem√°s Intendencias y a Argentina para fomentar las ideas independentistas, con el disfraz de buscar apoyo para Fernando VII. El m√°s exitoso de los emisarios fue Mariano Michel, quien ayud√≥ a formar el grupo revolucionario de Murillo en La Paz. Pero el gobernador Sanz dio la alarma en el Virreinato de Lima, desde donde el Virrey Jos√© Fernando de Abascal mand√≥ a Goyeneche a reprimir la revuelta en La Paz antes de que contagiara al Per√ļ, mientras que el nuevo Virrey del R√≠o de la Plata, Baltasar Hidalgo de Cisneros, enviaba al general Vicente Nieto contra La Plata.
Goyeneche fue exitoso, logrando sofocar la revuelta pace√Īa, tras lo cual los chuquisaque√Īos decidieron liberar a Garc√≠a Pizarro, condenado por traidor, y aceptar a rega√Īadientes como nuevo Presidente de la Audiencia a Nieto, nombrado por el Virrey, que lleg√≥ a la ciudad en diciembre de 1809. √Čste hizo apresar a todos los oidores rebeldes y cabecillas revolucionarios que pudo cazar, juzgarlos y desterrarlos a Lima para que de ah√≠ los enviaran a cumplir condena bien lejos y evitarse m√°s jaleos, porque en Buenos Aires √©stos ten√≠an muchos compa√Īeros de universidad igual de revoltosos, y pod√≠an volver a la carga. De esta manera, termin√≥ la revoluci√≥n de mayo. No obstante, los desterrados no escarmentaron, pues cuando Espa√Īa los amnisti√≥ al a√Īo siguiente, volvieron a la lucha, entre ellos Arenales y Monteagudo.
Los argentinos se encargaron de volver a prender la mecha, casualmente también un 25 de mayo, pero de 1810. Al enterarse Sanz y Nieto de que el Virrey había sido botado del cargo y en su lugar gobernaba una junta en Buenos Aires, decidieron separarse de esa jurisdicción y pasar la Audiencia al Virreinato de Lima. Mal les fue a Sanz y a Nieto, que presumía de que sofocaría esta revuelta tan rápido como la de La Plata, pues sus tropas fueron derrotadas por las del Primer Ejército Expedicionario Auxiliar, que llegaron a tierras potosinas, donde Castelli, el comandante rioplatense, los hizo apresar y condenar a muerte por fusilamiento. Se nombró nuevo presidente de la Audiencia al argentino Juan Martin de Pueyrredón. Desde entonces, las Provincias Unidas del Río de la Plata colaborarían con un total de cuatro Ejércitos Auxiliares al territorio de la Audiencia hasta su emancipación.
Sin embargo, los verdaderos h√©roes de la independencia ser√≠an los guerrilleros de las Republiquetas. Tras la derrota patriota en la batalla de Guaqui en 1811, las ciudades de la Audiencia volvieron a control realista, pero el √°rea rural sigui√≥ d√°ndole dolores de cabeza a Goyeneche al crearse las guerrillas que controlaban grandes √°reas de territorio y acosaban las capitales. Estas zonas independientes eran conocidas como Republiquetas, y existieron ocho en territorio de la Audiencia. En lo que corresponde a Chuquisaca estaban la Republiqueta de Cinti, al sur, y la Republiqueta de La Laguna, al centro-norte. En esta √ļltima har√≠an fama y reputaci√≥n los esposos Padilla, Manuel Ascencio y Juana, a quienes la historia oficial boliviana releg√≥. Ella, la hija √ļnica de un militar viudo y retirado en sus fincas, era una joven rebelde que se vest√≠a de muchacho y aprendi√≥ el manejo del sable con su padre, y se cas√≥ con el adinerado Manuel Ascencio cuatro a√Īos antes del comienzo de la revoluci√≥n, en 1805. Padilla se uni√≥ a los ej√©rcitos patriotas argentinos de Gonz√°lez Balcarce, combatiendo con el Ej√©rcito del Norte y la primera expedici√≥n argentina. Tras Guaqui, Goyeneche confisc√≥ las extensas propiedades de los Padilla en Chuquisaca, secuestrando a Juana y sus ni√Īos peque√Īos, m√°s no a Manuel Ascencio, quien logr√≥ escapar y liberar a su familia.
Cuando otro ej√©rcito auxiliar argentino, esta vez mandado por el general Belgrano, acudi√≥ a la Audiencia, Padilla volvi√≥ a enrolarse, llevando consigo a diez mil ind√≠genas como tropa, y a Juana con sus ni√Īos a cuestas. Ella no se dedicaba a acompa√Īarlo o vendarle las heridas, como se podr√≠a pensar, sino que combat√≠a a su lado como un soldado m√°s. H√°bil con el sable, particip√≥ en varias batallas, como la de Ayohuma en 1813, en la que junt√≥ y lider√≥ un batall√≥n.
Cuando los argentinos se retiraron de nuevo tras otro desastre, los Padilla organizaron la guerrilla de Chuquisaca, con Vicente Camargo liderando la rebeli√≥n en Cinti y el cacique guaran√≠ Bacuire primero, y el cacique Cumbay despu√©s, haciendo lo propio en la zona del Chaco chuquisaque√Īo, con sus temibles divisiones de arqueros chiriguanos, que llegaron incluso a Potos√≠. Durante 1816, Juana lider√≥ las exitosas campa√Īas contra los realistas en Potos√≠ y El Villar, actos que le valieron que Pueyrred√≥n le diera el rango de Teniente Coronel y Belgrano un sable ceremonial de mando. El fin le llegar√≠a a su esposo en la batalla de La Laguna, donde ambos se enfrentaron a las tropas de Francisco Javier de Aguilera, y donde ella fue herida. Al tratar de auxiliarla, Manuel Ascencio fue alcanzado, y aunque su esposa logr√≥ escapar, a √©l le dieron muerte cerca de El Villar. Viuda, ella sigui√≥ con la lucha en el norte de Argentina, bajo √≥rdenes de Miguel de G√ľemes, hasta el fin de la guerra. Tristemente, esta admirable mujer, que pele√≥ aun estando embarazada, perdiendo en ello bienes, esposo y cinco hijos, sufri√≥ el destino de tantos otros h√©roes bolivianos: muri√≥ pobre y sola, sin honores, sin que se le restituyeran sus posesiones confiscadas, ni la pensi√≥n vitalicia que le fue injustamente retirada en su vejez. Estuvo enterrada en una fosa de indigentes, carente de l√°pida, hasta que un siglo despu√©s la exhumaron y pusieron en una urna en Sucre. El √ļnico honor que recibi√≥ fue p√≥stumo: Generala del Ej√©rcito Argentino, rango concedido en julio del 2009 por la presidenta Kirchner.
La Chuquisaca Republicana
Una de las paradojas que plagan la historia de la rep√ļblica, es que recibiera el nombre del hombre que no deseaba su existencia. Cuando, tras las decisivas batallas que remataron la ya moribunda Colonia, la nueva naci√≥n le ofreci√≥ la presidencia a Sim√≥n Jos√© Antonio de la Sant√≠sima Trinidad Bol√≠var y Palacios, √©ste declin√≥, pese a lo cual figura honorariamente como padre de la patria. Le ofrecieron, entonces, el puesto al joven Mariscal de Ayacucho, Antonio Jos√© de Sucre y Alcal√°, que acept√≥ y se dio con entusiasmo a la tarea de crear la Rep√ļblica de Bol√≠var y dotarla de un sistema pol√≠tico y administrativo que la consolidara como naci√≥n independiente. Esto desagrad√≥ a Bol√≠var, quien ten√≠a la grandilocuente idea de unir los cuatro pa√≠ses del antiguo Imperio del Tawantinsuyo, m√°s Venezuela y Colombia, para formar una descomunal Gran Colombia que nadie m√°s ambicionaba, y se lo reproch√≥ duramente a Sucre en una carta privada. Molesto, el Mariscal desoy√≥ la reprimenda y continu√≥ con su obra hasta 1828, cuando dej√≥ la presidencia.
El nuevo pa√≠s se fundar√≠a oficialmente en el antiguo Aula Magna de la Casa de la Libertad el 6 de agosto de 1825, fecha que le pusieron en honor a la batalla del a√Īo anterior en Jun√≠n, porque en realidad era el mes de julio cuando se aprestaron en la ahora ciudad de Chuquisaca los representantes de la ex Audiencia, para decidir su destino. Hab√≠an tres grupos: uno a favor de unirse al Per√ļ, un segundo que se decantaba por el R√≠o de la Plata, y un tercero que no tragaba a ninguno de los anteriores y prefer√≠a la independencia. Se impuso la mayor√≠a de esta √ļltima facci√≥n, con solo dos votos para las otras opciones, con la venia de Sucre y para disgusto de Bol√≠var, que pidi√≥ a √©ste retirarse. Marginado el Mariscal, los charque√Īos s tuvieron su Asamblea Deliberante el 10 de julio del mismo a√Īo, con 48 representantes de todas las provincias, de los cuales solamente dos eran veteranos de las batallas independentistas. En ella, redactaron el Acta de Independencia de la Rep√ļblica de Bol√≠var, nombre sugerido por un delegado potosino. El due√Īo del nombre fue al pa√≠s a darse un ba√Īo de multitudes a fines del a√Īo, firme en no aceptar la presidencia que le serv√≠an en bandeja, dio a entender que el trabajito le gustar√≠a m√°s a Antonio Jos√© de Sucre. De esta forma, su lugarteniente, a duras penas cumpliendo los treinta, lleg√≥ a ser el primer presidente y art√≠fice del novel Estado.
√Čl fue quien le dio a la naci√≥n su primera Constituci√≥n Pol√≠tica en 1826, quien organiz√≥ las instituciones estatales y adopt√≥ como sistema administrativo el modelo franc√©s de los Departamentos en enero de 1826, que en ese tiempo eran solo cinco, y quien, en resumen, trabaj√≥ afanosamente en el gobierno hasta casi dejar la piel en la faena cuando, en 1828, los descontentos capitalinos intentaron sacarlo de circulaci√≥n mediante el expeditivo camino de meterle una bala. El atentado, con m√≥viles mezcla de desavenencias ideol√≥gicas y administrativas, celos y resentimientos, y en el que estaban involucrados algunos ilustres como Ola√Īeta y Lemoine, fue fallido, pero dej√≥ al Mariscal herido en un brazo y convencido de que m√°s val√≠a marcharse de ese antro de ingratos. Pese a haber derramado su sangre por la independencia desde que era un mozalbete de quince a√Īos, de haber derrotado al √ļltimo Virrey de Am√©rica en Ayacucho, y al car√°cter vitalicio de la presidencia que ejerc√≠a, cuando se marchaba de la capital fue abucheado por la poblaci√≥n, incidente en el cual, se cuenta, la Coronela Juana Azurduy de Padilla escupi√≥ en la cara a uno de los conspiradores, Casimiro Ola√Īeta, para significar su disgusto con el trato que le daban.
Se march√≥ a Quito, donde form√≥ familia con la marquesa Mariana Carcel√©n de Solanda y Villarocha (√©l mismo era bisnieto de un marqu√©s de Flandes, de ah√≠ apellido franc√©s de Sucre), y donde intervino en la guerra entre Colombia y Per√ļ por el dominio de Ecuador, saldada por √©l a favor de la primera. Sin embargo, tambi√©n en Colombia sufri√≥ el juego sucio de sus rivales, que mediante tretas le impidieron poder acceder a la presidencia, para luego ser emboscado en un camino solitario de las monta√Īas de Berruecos (Ecuador), donde le dispararon a matar en junio de 1830. Nunca se supo la identidad de sus asesinos con certeza absoluta, aunque el primer sospechoso fue el general Obando y el segundo, el general Flores, rival del Mariscal para el cargo de primer presidente de Ecuador. En todo caso, a partir del 12 de julio de 1839, se decret√≥ oficialmente en la nueva constituci√≥n que la Capital Constitucional de la Rep√ļblica de Bolivia seria nombrada en su honor. De esta forma, la Choquechaca de los Charcas, La Plata de la Audiencia y la Chuquisaca de la Rep√ļblica tendr√≠a su cuarto y definitivo nombre: Sucre.
La Chuquisaca de la oligarqu√≠a 
El siguiente presidente fue Andr√©s de Santa Cruz y Calahumana, hijo de un espa√Īol y una aymara, patriota nuevecito (se cambi√≥ del bando realista despu√©s de que lo apresaran los tarije√Īos en La Tablada), quien hab√≠a sido colaborador del Mariscal y prefecto de Chuquisaca. Gobernar√≠a durante una d√©cada, terminando de finalizar la obra inconclusa de Sucre, y consolidando la estructura de la rep√ļblica con la creaci√≥n de otros dos departamentos (Tarija y Oruro) para a√Īadir a los ya existentes, adem√°s de arrastrar al pa√≠s a una reunificaci√≥n con el Per√ļ, que le costar√≠a una guerra y el exilio. En su gobierno inaugur√≥ la costumbre de residir en la Paz, que seguir√≠an otros presidentes, aunque Sucre seguir√≠a como centro de la vida pol√≠tica en el pa√≠s, por ser sede de la Asamblea Legislativa, que desde 1826 a 1880 modificar√≠a la constituci√≥n un total de diez veces.
Pese a los ideales que hab√≠an impulsado los revolucionarios, se mantuvo la estructura social colonial, con el √ļnico cambio de que ahora eran los criollos y mestizos de clase alta los situados en el primer lugar de la escala. Se form√≥ una oligarqu√≠a de potentados de la plata y el latifundio, que junto con los doctores en leyes, eran quienes detentaron el poder, independientemente de quien se sentara en la siempre inestable silla presidencial, hasta la Guerra Federal. Esta empezar√≠a con la lucha por el poder entre la vieja oligarqu√≠a chuquisaque√Īa, de ideolog√≠a conservadora, y la flamante oligarqu√≠a de nuevos ricos del esta√Īo en La Paz, de ideas liberales. Cuando se expuso la idea de reformar por en√©sima vez la Constituci√≥n, con apenas un poco m√°s de diez a√Īos de estrenada la √ļltima modificaci√≥n, ambos bandos se enfrentaron: Chuquisaca favorec√≠a un sistema unitario de gobierno, con todos los poderes en Sucre, mientras La Paz estaba a favor de un sistema federal. En noviembre de 1898, el gobierno del conservador Severo Fern√°ndez Alonso firm√≥ la pol√©mica Ley de Radicatoria, que obligaba al presidente a vivir en Sucre y no salir de all√≠ sin permiso expreso del Congreso. Los diputados pace√Īos se retiraron echando pestes, y acto seguido llamaron a mitin en La Paz para proclamarse Gobierno Federal, bajo caudillaje del liberal Jos√© Manuel Pando, quien, en otra de las ya habituales iron√≠as hist√≥ricas bolivianas, era senador por Chuquisaca y hab√≠a votado a favor de la famosa ley, aunque hab√≠a nacido en La Paz.
La guerra civil dur√≥ un a√Īo, con dos enfrentamientos principales en Oruro (las batallas del Primer Crucero y del Segundo Crucero) que ganaron los Federalistas, quienes supieron aliarse con los ind√≠genas aymaras y aprovechar los desaciertos del mejor equipado ej√©rcito Constitucional para hacerse con la victoria final en abril de 1899. El enfrentamiento dej√≥ p√©simos recuerdos en ambos lados, por las masacre de chuquisaque√Īos por aymaras en Ayo Ayo, de ind√≠genas por constitucionalistas en Corocoro, y la peor, de federalistas por aymaras en Mohoza.
Tras su victoria, La Paz se qued√≥ con presidencia y congreso en su territorio, dej√°ndole a Sucre solamente el poder judicial. A partir de entonces, sumando a esto el enclaustramiento que sufri√≥ el pa√≠s con la derrota en la Guerra del Pac√≠fico unos a√Īos antes, Chuquisaca entr√≥ en decadencia, de la que no se ha recuperado, pues continua despobl√°ndose con la inmigraci√≥n de sus habitantes al exterior y al oriente.
Existe un hecho curioso en esta √©poca: la creaci√≥n del Principado de La Glorieta, el primero y √ļnico que existi√≥ en la historia de Bolivia, ubicado en tierras aleda√Īas a la capital. Aunque en la Colonia e Independencia, la nobleza espa√Īola y criolla era numerosa, fueron los esposos Francisco y Clotilde de Argando√Īa los √ļnicos que alcanzaron el rango de Pr√≠ncipe y Princesa en 1898, por bula del papa Le√≥n XIII. El t√≠tulo muri√≥ con la Princesa de la Glorieta en 1933, y no hubo continuidad din√°stica porque do√Īa Clotilde no tuvo hijos.
La Chuquisaca Contempor√°nea
El otro acontecimiento que sacudi√≥ al departamento fue la Guerra del Chaco en 1932, regi√≥n que comparte con Tarija y Santa Cruz. Aunque la guerra se pele√≥ m√°s en territorio tarije√Īo, la intervenci√≥n de los regimientos chuquisaque√Īos fue valiosa por su conocimiento del ambiente y su adaptabilidad a los imposibles campos de batalla en el desierto, especialmente los naturales de la regi√≥n de Monteagudo y de la provincia vecina, Luis Calvo. Con todo, la guerra se perdi√≥ en 1935, y, con ella, otro trozo m√°s de territorio, afortunadamente no el de la jurisdicci√≥n de este departamento, pues en esa zona est√°n los m√°s grandes pozos petroleros de Chuquisaca, que son la base de la econom√≠a moderna del departamento, junto al turismo y la agricultura, las industrias artesanales y a menor escala la miner√≠a, sin dejar de mencionar los ingresos que recibe por las multitud de estudiantes de todas partes que sigue aplicando a su universidad, pues Sucre es, ante todo, una ciudad universitaria y tur√≠stica.
El fin de este conflicto acab√≥ con la dicotom√≠a Liberales-Republicanos que se turnaban en el gobierno, cre√°ndose nuevos partidos y facciones reformistas radicales, como la que llevar√≠a a la Revoluci√≥n del ‚Äô52, una guerra civil que oblig√≥ a rehacer la estructura socioecon√≥mica de la achacosa rep√ļblica. Chuquisaca se benefici√≥ con las leyes contra los latifundios, tan comunes en la regi√≥n, y otras m√°s, que no evitaron que volvieran la inestabilidad, cuyo pero punto fueron los gobiernos militares desde los a√Īos ‚Äô70 hasta los ‚Äô80. Tras regresar la democracia, los intentos de los ‚Äô90 por volver a reformar la econom√≠a causaron nuevos conflictos, que en Chuquisaca no fueron de consideraci√≥n, hasta la d√©cada presente.
Expulsado el presidente S√°nchez de Lozada por una revuelta pace√Īa, le sucedi√≥ su vicepresidente, Mesa, quien a su vez tuvo que renunciar. Como manda la constituci√≥n, el congreso deb√≠a reunirse en Sucre para elegir nuevo presidente, pero los ind√≠genas que lidera Morales cercaron la ciudad para forzar la renuncia de los Presidentes de Senadores y Diputados, el cruce√Īo Vaca Diez y el tarije√Īo Coss√≠o, a favor del chuquisaque√Īo Rodr√≠guez Veltz√©, presidente de la Corte Suprema, porque esto le seria beneficioso al cocalero Morales, ya que se tendr√≠a que llamar a elecciones en un momento favorable a √©l. As√≠ fue, gan√≥ las elecciones en el 2005, con un plan de refundar la Rep√ļblica mediante convocatoria a elecci√≥n de una Asamblea Constituyente en Sucre para redactar una nueva constituci√≥n. Esta se vot√≥ en el 2006, empantan√°ndose durante el 2007 en debatir los temas del texto en borrador, por los choques entre La Paz y Santa Cruz por autonom√≠as, y Sucre y La Paz por capitalia.
No se conciliaron los desacuerdos, y en cambio, resurgieron viejas heridas de la Guerra Federal cuando el partido de gobierno excluyó arbitrariamente el tema de la capitalia de las deliberaciones. La ciudad de Sucre se alzó en protestas, con luchas callejeras e intentos de incendiar la sede de la Asamblea, que decidieron al gobierno a ordenar represiones cruentas, que solo empeoraron los disturbios. La constitución nueva fue aprobada entre gallos y medianoche en los cuarteles del Liceo Militar, sin la mayoría de los asambleístas opositores, con la policía y militares tratando de dispersar a gases y balazos a la multitud que ya estaba por ingresar al Liceo. Más adelante, se trasladó la deliberación a la universidad de Oruro, donde se volvió a aprobar sin debate. Esa es la constitución que fue luego aprobada en referéndum el 2008, en la que Sucre sigue con su status de capital puramente nominal.
Desde entonces, Chuquisaca pasó a engrosar la Media Luna, eligiendo a la opositora Savina Cuellar, de origen indígena quechua, como primera prefecta de la historia boliviana. Recientemente, también se ha sometido a referéndum la adopción del modelo de gobierno departamental autónomo, y aprobado los estatutos del Departamento Autónomo de Chuquisaca hace pocos meses. Curiosamente, el gobernador electo con el nuevo sistema, Urquizo, es sobrino de Cuellar, aunque de ideología opuesta.

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