Batalla del Alto de la Alianza

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La Batalla del Alto de la Alianza, o Batalla de Tacna, fue una acci√≥n b√©lica que se desarroll√≥ en Tacna el 26 de mayo de 1880, en el marco de la Guerra del Pac√≠fico, siendo una de las acciones militares m√°s grandes de la Campa√Īa de Tacna y Arica.9
Se enfrentaron los ej√©rcitos aliados de Bolivia y Per√ļ ‚ÄĒambos dirigidos por el general boliviano Narciso Campero‚ÄĒ contra el ej√©rcito de Chile ‚ÄĒcomandado por el general Manuel Baquedano‚ÄĒ que, luego de casi una hora de combate, result√≥ victorioso. Como resultado de la batalla, Bolivia se retir√≥ militarmente de la guerra, la cual continuar√≠a s√≥lo entre las fuerzas de Chile y Per√ļ.
El lugar de la batalla fue la meseta del cerro Intiorko (en quechua, ‘Alto del Sol’). Antes de la batalla, ya se conoc√≠a a la ubicaci√≥n del campamento aliado con el nombre de Alto de la Alianza debido al Tratado de Alianza Defensiva Per√ļ‚ÄďBolivia. Tambi√©n se le conoce como Campo de la Alianza.
Antecedentes 

Despu√©s de haber ocupado el Departamento de Tarapac√°, en noviembre de 1879, una fuerza chilena comandada por Erasmo Escala Arriagada desembarc√≥ en Ilo y Pacocha. Ya en marzo, el general Baquedano envi√≥ al coronel Mauricio Mu√Īoz al mando de 4000 hombres en una expedici√≥n a Moquegua con el objetivo de destruir las fuerzas enemigas en la zona y aislar a los ej√©rcitos aliados.
El primer choque ocurri√≥ en la cuesta de Los √Āngeles el 22 de marzo de 1880. La victoria chilena se logr√≥ luego de que el regimiento Atacama escalara inadvertidamente la ladera de Guaneros, que se consideraba un flanco seguro por los defensores, realizando la ofensiva desde la retaguardia de las l√≠neas peruanas.
La situación en Tacna
Los aliados
Frente a los reveses de la Guerra del Pacífico, el presidente Mariano Ignacio Prado decidió regresar a Lima, dejando en Tacna al contralmirante Lizardo Montero Flores al frente del Primer Ejército del Sur. El gabinete ministerial peruano lo autorizó a viajar al extranjero a comprar buques y armamentos. Prado emprendió dicho viaje el 18 de diciembre de 1879 y al frente del gobierno quedó el vicepresidente Luis La Puerta. El pueblo peruano se enteró de su viaje cuando Prado se encontraba en Guayaquil.
En Lima, Nicolás de Piérola, rival político de Prado, se sublevó el 21 de diciembre, derrotando a las tropas de Manuel González de la Cotera, fieles al presidente Prado, y se proclamó dictador el 23 de diciembre. Además, no movilizó el Segundo Ejército del Sur que estaba acantonado en Arequipa al mando del coronel Segundo Leiva para colaborar con las fuerzas de Montero en Tacna.
Nos encontramos en esta ciudad, supongo,…como una medida pol√≠tica… aqu√≠ s√≥lo se recibe el billete de 1 Sol por 25 centavos plata, y el nickel por ning√ļn valor. ¬ŅPor qu√© el General Montero autoriza esta horrible especulaci√≥n?…Hace un mes Excelent√≠simo Se√Īor, que nada sabemos de Lima, ni de V.E….Oficiales y tropa nos hallamos descalzos y peor vestidos…Rogando a V.E…nombre un Jefe de Estado Mayor General (y nuevos jefes para varios batallones) Sus antecedentes y ninguna simpat√≠a por el Gobierno de V.E….los hacen indignos de permanecer en los puestos.
En Bolivia, Hilarion Daza fue depuesto como presidente por Eliodoro Camacho, debido a su retirada en Camarones y no apoyar al ejército aliado en Iquique. Daza marchó rumbo a Europa. Se eligió a Uladislao Silva como presidente de la junta de gobierno pero no tuvo apoyo y finalmente se nombró presidente provisional al general Narciso Campero, quien nombrado jefe supremo del ejército aliado llegó a Tacna.
En tanto, Lizardo Montero Flores, comandante del Primer Ejército del Sur, había concentrado al ejército peruano en Tacna y Arica. No tardaron en descomponerse las relaciones peruano-bolivianas, tratando de decidir quién comandaría a los aliados. La presencia de Narciso Campero, el recién elegido presidente de Bolivia, conllevó a elegirlo como director de guerra de los ejércitos aliados, como indicaba el tratado de la Alianza.
El ej√©rcito aliado acamp√≥ en la meseta del Intiorko, cuyo nombre fue cambiado a Alto de la Alianza por orden general del 16 de mayo. El plan era esperar el ataque del ej√©rcito chileno ah√≠. El 25 de mayo de 1880, Campero entreg√≥ el mando de los ej√©rcitos aliados al contraalmirante Lizardo Montero porque caducaba su periodo como presidente provisional de Bolivia, pero los jefes de los ej√©rcitos de Bolivia y Per√ļ, Camacho y Montero respectivamente, lo ratificaron como general en jefe del ej√©rcito aliado.
Los chilenos[editar]
Los avances chilenos se realizaron desde Ite, donde desembarcaron la artillería, pasando por los valles de Locumba y de Sama.
El 26 de marzo de 1880, el coronel Pedro Lagos y luego el general Erasmo Escala renunciaron al ej√©rcito por diferencias militares con el alto mando chileno. Asumi√≥ el mando del ej√©rcito el general de brigada Manuel Baquedano. El 20 de mayo de 1880, una noticia impact√≥ al pueblo chileno: la muerte del Ministro de Guerra y Marina en campa√Īa, Rafael Sotomayor, en el campamento Las Yaras en el valle de Sama.
El 22 de mayo, el jefe del Estado Mayor del ej√©rcito chileno, coronel Jos√© V√©lasquez, acompa√Īado por casi todos los oficiales del ej√©rcito, hicieron un reconocimiento de las fuerzas aliadas, llegando a Quebrada Honda. Desde ah√≠, el sargento mayor Salvo dispar√≥ sus 2 ca√Īones para medir al distancia con los tiros, siendo el fuego respondido por la artiller√≠a aliada.
La infanter√≠a chilena usaba el fusil Comblain y Gras repotenciado a bala Comblain, de tal manera que utilizaban el mismo cartucho. Los soldados estaban equipados con 130 cartuchos, menos el regimiento Esmeralda que, para la batalla, recibi√≥ 100 cartuchos. Los jinetes chilenos usaban las carabinas Winchester y Remington, adem√°s de sables. Ten√≠an buenos caballos de gran alzada. La artiller√≠a chilena ten√≠a 31 ca√Īones Krupp, 6 ca√Īones franceses de bronce de monta√Īa, 2 ametralladoras Gatling y 2 ametralladoras Nordenfeldt.
La infanter√≠a aliada ten√≠a el gran problema de que usaba fusiles de distintos sistemas, lo que complicaba el municionamiento, adem√°s de que hab√≠an pocos cartuchos; los soldados no ten√≠an m√°s de 100. Los batallones mejor armados eran el Zepita N¬į1 y el Pisagua N¬į9, que usaban fusiles Comblain, y el Batall√≥n Lima N¬į11 y Granaderos del Cuzco N¬į19 que usaban el Peabody Martini. El resto usaba fusiles Remington, Chassepot, Chassepot reformado a cartucho met√°lico y Peruano. La infanter√≠a boliviana usaba fusiles Remington y Martini Henry. La caballer√≠a aliada usaba sables o lanzas y ten√≠a caballos de poca alzada; el regimiento Murillo no estaba montado. Los jinetes y artilleros peruanos ten√≠an carabinas Remington, Winchester, Evans y Peruano. Los jinetes y artilleros bolivianos ten√≠an carabinas Remington. La artiller√≠a peruana usaba 8 ca√Īones Blakely, 2 ametralladoras Gardner y una ametralladora Gatling, mientras la boliviana ten√≠a 2 ca√Īones Blakely, 6 ca√Īones Krupp de monta√Īa de 60 mm y 4 ametralladoras Gatling.
Las fuerzas chilenas, seg√ļn el Diario del Estado Mayor del d√≠a 24 de mayo, estaba compuesto por 80 jefes, 663 oficiales y 13 404 hombres de tropa, con una fuerza total de 14 147 hombres,2 pero los que combatieron fueron poco m√°s de 10 mil, pues casi no particip√≥ la Divisi√≥n de Reserva, algo que tambi√©n reconoci√≥ el peruano Pedro Alejandrino del Solar en carta privada a Pi√©rola. En las Relaciones Nominales del Ej√©rcito de Chile, se se√Īala que el efectivo fue de 11 779 hombres.10 Los historiadores chilenos Encina y Castedo calculan en 13 000 soldados el ej√©rcito chileno, de los cuales 9645 participaron en la batalla; tambi√©n argumentan que Campero fue mal informado de que las tropas chilenas llegaban a 22 000 hombres.3
Las fuerzas aliadas var√≠an de acuerdo a los testimonios. Seg√ļn Campero, eran 9 mil hombres incluso los enfermos.11 En un folleto, el coronel boliviano Miguel Aguirre se√Īal√≥ que los combatientes aliados eran unos 5100 peruanos y 4200 bolivianos,12 mientras que el contraalmirante Montero afirm√≥ que eran 8 mil hombres.13 Pedro Alejandrino Del Solar, en una carta privada al presidente Pi√©rola, fij√≥ el n√ļmero de aliados, seg√ļn el parte del d√≠a anterior, en 5 mil peruanos y no m√°s de 4 mil bolivianos.14 El corresponsal del diario El Nacional de Lima se√Īal√≥ que eran 9030 soldados ‚ÄĒdescontando a los enfermos, no eran m√°s de 8500 efectivos‚ÄĒ.15 Basado en el archivo de Pi√©rola, el historiador Jorge Basadre explica que en Tacna combatieron 4705 peruanos y 4225 bolivianos, en total 8930 aliados con 8 piezas de artiller√≠a.5 Por su parte, historiadores chilenos cifran el ej√©rcito aliado en 12 500 hombres, de los cuales 5150 eran bolivianos.
La batalla 
Intento de sorpresa en Quebrada Honda
Todo el ej√©rcito chileno llega a Quebrada Honda a las 6 pm del 25 de mayo. Una avanzada de arrieros con 60 mulas y barriles de agua es capturada por jinetes peruanos del H√ļsares de Jun√≠n que estaban en vigilancia. En los interrogatorios, los arrieros revelan que el ej√©rcito chileno estaba compuesto por 22 mil hombres, lo que hace cambiar de planes al general Campero. Se decidi√≥ que todo el ej√©rcito aliado atacara al ej√©rcito chileno de madrugada en Quebrada Honda, aprovechando la oscuridad.
A la medianoche del 26 de mayo se emprendió la marcha del ejército aliado a Quebrada Honda. En medio de la noche perdieron el rumbo debido a la neblina y la expedición no tuvo éxito, por lo cual se tuvieron que volver a sus líneas, arribando a las 5 am a la posición original. Pero resultó que 3 divisiones peruanas y una boliviana se extraviaron sin saber su ubicación. El coronel Belisario Suárez tomó el mando y ordenó que se esperase al amanecer para emprender la marcha, pero fueron vistos por las avanzadas del batallón Atacama que les hizo disparos mientras se retiraban, llegando estas fuerzas aliadas al Alto de la Alianza a las 7 am. Las fuerzas aliadas no durmieron por la frustrada expedición.
Disposici√≥n para la batalla 

Reductos de artillería de la Alianza16
 
Vista actual del “Campo de la Alianza” en la planicie del cerro Intiorko, cerro tambi√©n llamado “Alto del Sol”
El ejército aliado desplegó sus posiciones en la meseta del Intiorco en una línea de defensa de 2.500 m con 4 reductos. La disposición de los efectivos, de izquierda a derecha, era la siguiente:
Ala izquierda, al oeste, al mando del coronel boliviano Eleodoro Camacho. La Artiller√≠a de Panizo se distribuyeron en 3 brigadas de artiller√≠a y a falta de datos es muy probable que la composici√≥n del armamento haya sido de la siguiente manera: La 1.¬™ Bater√≠a 3 Blackely de 4 libras y 1 ametralladora, comandada por el Sargento Mayor Manuel Carrera. La 2.¬™. Bater√≠a o secci√≥n de dos ca√Īones de 12 libras y 1 ametralladora, comandada por el Capit√°n Ricardo Ugarte y la 3.¬™. Bater√≠a por otros 3 blackely de 4 libras y 1 ametralladora, comandada por el Sargento Mayor Jos√© Manuel Ord√≥√Īez. Acompa√Īaban el Ala izquierda los batallones peruanos Zepita, Cazadores del Misti, Arica y Pisagua. En la reserva estaban los batallones bolivianos Viedma, Tarija y Sucre, los batallones peruanos Hu√°scar y Victoria, los escuadrones de caballer√≠a bolivianos Coraceros, Escolta, Libres del sur, y Vanguardia de Cochabamba.
Centro, al mando del coronel boliviano Miguel Castro Pinto, un reducto con 2 ametralladoras y un ca√Ī√≥n boliviano, los batallones bolivianos Padilla, Chorolque, Grau y Loa y un reducto con 2 ametralladoras y un ca√Ī√≥n boliviano. En la reserva estaban los batallones peruanos Ayacucho y Arequipa.
Ala derecha, al este, al mando del contraalmirante peruano Lizardo Montero, con los batallones peruanos Granaderos del Cusco y Lima, el escuadrón boliviano Murillo y la artillería boliviana Krupp cerrando la línea en un reducto. En la reserva estaban los batallones peruanos Provisional de Lima y Cazadores del Rímac, la División Del Solar, la caballería peruana y los batallones bolivianos Alianza o Colorados y Aroma.
Para atacar las posiciones aliadas el general Baquedano dividi√≥ sus hombres en cinco divisiones, tres al frente (dirigidas respectivamente por Amengual, Barcel√≥ y Barbosa). Se hab√≠a acordado que la divisi√≥n comandada por Amun√°tegui se estableciera a m√°s o menos 3.000 metros de la retaguardia y que la reserva (dirigida por Mu√Īoz) se ubicara a 3.500 m atr√°s. La artiller√≠a cubrir√≠a el avance de las tropas y la caballer√≠a estar√≠a atenta a cualquier necesidad en la que pudiera hacer falta. La artiller√≠a estaba distribuida de oeste a este de la siguiente manera:
Bater√≠a Flores, 4 Krupp de campa√Īa modelo 1879 de 75 mm y 2 ametralladoras Gatling.
Bater√≠a Villareal, 6 Krupp de campa√Īa de 78,5 mm.
Bater√≠a Err√°zuriz, 5 Krupp de monta√Īa de 60 mm.
Bater√≠a Sanfuentes, 6 ca√Īones de bronce franceses de monta√Īa de 86,5 mm.
Bater√≠a Jarpa, 6 Krupp de campa√Īa.
Bater√≠a G√≥mez, 4 Krupp de campa√Īa y 2 ametralladoras Nordenfeldt.
Bater√≠a Fontecilla, 6 Krupp de monta√Īa
Las 2 primeras bater√≠as estaban al mando del mayor Salvo, las 2 siguientes al mando del mayor Fuentes, las 2 siguientes al mando del mayor Fr√≠as y la √ļltima, acompa√Īaba a la IV Divisi√≥n.
Inicio de la batalla 
A las 7:30 de la ma√Īana se divisan ambos bandos y empiezan a desarrollar sus l√≠neas.
Las tropas chilenas iniciaron sus actividades hacia las 8 de la ma√Īana, ya a las 9 am se inici√≥ el bombardeo de la artiller√≠a chilena, lo cual no tuvo el efecto esperado por las condiciones del terreno, pero ocasion√≥ mucho humo que imped√≠a la visibilidad. La artiller√≠a aliada respondi√≥ el ataque durante una hora con la 2.¬™. Bater√≠a al mando de Eduardo √Āguila y la secci√≥n de a 12 al mando de Ricardo Ugarte. A las 10 am se empieza a movilizar las fuerzas chilenas. Panizo orden√≥ aumentar las distancias entre las Bater√≠as para que entrara en acci√≥n la 1.¬™. Bater√≠a y romper los fuegos, lo que se hizo hasta las 11am.
La Divisi√≥n chilena del coronel Amengual march√≥ sobre el final de la la extrema izquierda de l√≠nea del ej√©rcito aliado, bajo la errada informaci√≥n de que ese sector estaba abandonado por el enemigo y no hab√≠a defensa. El coronel Amengual dispuso sus fuerzas de la siguiente manera: el Valpara√≠so en formaci√≥n de guerrilla, en primera l√≠nea el Navales y el primer batall√≥n del Regimiento “Esmeralda”, m√°s tarde 7¬į de L√≠nea, y en segunda l√≠nea el segundo del Esmeralda, (cada regimiento se divid√≠a en dos batallones), el Chill√°n y una compa√Ī√≠a de pontoneros.
El coronel Eledoro Camacho not√≥ que el ataque principal era para desbordar la izquierda, por lo que env√≠a a esa posici√≥n sus reservas: los batallones bolivianos Viedma, Tarija y Sucre y tras estos, los batallones peruanos Hu√°scar y Victoria, todos formando el llamado “martillo”. Camacho tambi√©n orden√≥ que toda la artiller√≠a del coronel Arnaldo Panizo se colocara en una altura a retaguardia de las fuerzas bolivianas. Al mismo tiempo, Camacho solicit√≥ refuerzos a Campero, que orden√≥ que los batallones bolivianos Alianza o Colorados y Aroma pasaran de la reserva derecha a la izquierda, al mismo tiempo que los batallones peruanos Ayacucho y Arequipa se pusieron a la izquierda del Zepita.
El contacto fue alrededor de las 11 am, siendo sorprendidas las tropas de Amengual por las aliadas que sí se encontraban ocupando sus defensas. A partir de ese momento, los batallones bolivanos retrocedieron en la izquierda y fueron seguidos por el batallón peruano Victoria, el más numeroso del ejército aliado. El anciano coronel peruano Jacinto Mendoza, jefe de la IV División peruana, fue muerto por una bala enemiga mientras reorganizaba sus fuerzas17 El batallón peruano Huáscar reforzó la línea que ocupaban los batallones bolivianos, repeliendo el ataque chileno. La caballería peruana se movilizó a la izquierda.
El centro aliado es atacado por la Divisi√≥n del coronel Francisco Barcel√≥, cuyas fuerzas estaban en una l√≠nea: el regimiento 2¬į de L√≠nea a la izquierda, el regimiento Santiago al centro y el batall√≥n Atacama a la derecha, precedidas por sus compa√Ī√≠as de guerrilla (es la √ļltima compa√Ī√≠a de cada batall√≥n) y cuando el resto de la tropa estaba a 300 m de la l√≠nea de guerrilla, orden√≥ hacer alto. Se detiene el Atacama y el Santiago, mientras el 2¬į de L√≠nea continu√≥ su avance en direcci√≥n a la l√≠nea aliada.
Desarrollo de la batalla 
Cuando los batallones bolivanos Colorados y Aroma llegaron al ala izquierda, Campero ordenó que hicieran fuego sobre las fuerzas aliadas que huían, a fin de hacerles dar media vuelta.11 Pronto se ubicaron en la línea de batalla y resistieron a las fuerzas chilenas de Amengual. En el centro, el coronel Castro Pinto recibió el refuerzo de 2 Krupp bolivianos que fueron colocados sobre la izquierda de su línea y de los batallones peruanos Provisional de Lima y Cazadores del Rímac que eran la reserva del ala derecha.
Las divisiones chilenas llegaron a unos 80 metros de las trincheras aliadas19 ya sin municiones, que había sido repartidas en cantidad insuficiente. Las tropas de Amengual y de Barceló se mezclaron y comenzaron a retroceder. Fue en ese momento, que el coronel Camacho ordena un contraataque de conjunto con las divisiones peruanas de Cáceres y Suárez y toda la infantería de Castro Pinto, que combatían a las fuerzas de Barceló.
Mi batall√≥n marchaba a vanguardia de toda la primera divisi√≥n, seguido de Navales, Esmeralda y Chill√°n. Una vez llegados a la √ļltima loma, diviso a los famosos Colorados. Sufrimos varias bajas, en la batalla fuimos derrotados por haberle venido una gran reserva a los Colorados. Ya nuestras fuerzas estaban diezmadas y casi agotadas las municiones. Valpara√≠so y Navales and√°bamos todos reunidos despu√©s de la retirada, pero guiados por el valor inimitable del bravo Coronel Urriola , pudimos reorganizarnos y atacar con todo empe√Īo.
Es el momento más crítico de la batalla y debía inclinarse por el bando aliado: las fuerzas chilenas, sin municiones y a campo descubierto, soportan el fuego nutrido del enemigo y, luego, la carga de masas de infantería veteranas que se sienten vencedoras. La lucha cuerpo a cuerpo es brutal y heroica por ambos bandos, pero las mayores bajas las llevan los chilenos: sólo en el Atacama se pierde al Teniente Rafael Torreblanca -quien clavara la bandera en Pisagua- y el propio Comandante Martínez ve morir a sus dos hijos a metros de él.
Los batallones bolivanos Colorados y Aroma se lanzaron sobre la izquierda. El Colorados llegó a tomar 2 Krupp de calibre mayor, 3 de menor, una ametralladora, varios rifles, 3 banderolas y muchos prisioneros.20
El batallón boliviano Padilla tomó muchos prisioneros y a medida que avanzaba, junto con el peruano Arica y los bolivianos Chorolque y Grau, tomaban armas de los caídos chilenos porque sus rifles se inutilizaban.21
El comandante del Esmeralda, el teniente coronel chileno Adolfo Holley, pidi√≥ que cargase la caballer√≠a chilena y obtiene pronta respuesta de Lagos, quien ordena la carga y que un destacamento de caballer√≠a transporte y distribuya municiones a la infanter√≠a que retrocede ante el avance enemigo. El regimiento Granaderos a Caballo atac√≥ sobre la izquierda, pero fue recibido por los batallones bolivianos en formaci√≥n de “cuadros”. No hay grandes resultados en t√©rminos de bajas, pero el objetivo b√°sico se logra: al formar en cuadro, la infanter√≠a aliada se detiene, separ√°ndose de la chilena y d√°ndole tiempo a recuperarse y reaprovisionarse de municiones. Las tropas del Esmeralda -el m√°s numeroso de esa Divisi√≥n- se rehizo en las ondulaciones del terreno, aunque la confusi√≥n hizo que jinetes chilenos sablearan a su propia tropa para separarla del adversario.22
Panizo ordenó a la 1.ª y 2.ª Batería cargaran su material desfilando por la izquierda para ocupar una lomada ya que el lugar donde estaba le hacía imposible hacer fuego porque las tropas aliadas estaban confundidas con las chilenas.23
En el tr√°nsito de la orden la 2.¬™ bater√≠a, que ya sufr√≠a el embate de nutrido fuego, perdi√≥ la mitad de su personal muriendo 6 mulas conductoras cuyas cargas quedaron en el campo. Una vez dominada la altura por la artiller√≠a fue imposible hacer fuego porque en esos instantes las tropas peruanas estaban confundidas con las del enemigo. La 1.¬™. Bater√≠a pas√≥ similar situaci√≥n matando a la mayor√≠a de su personal y animales de carga. La sesi√≥n de a 12″ no pudo ser movido del lugar por ser muy pesadas y lograron efectuar 6 disparos hasta ser acribillados todo el personal de tropa.
Entonces el general Baquedano ordena que la III Divisi√≥n, al mando del coronel Jos√© Domingo Amun√°tegui, refuerce a las divisiones chilenas en retroceso. Amun√°tegui ordena que el regimiento Artiller√≠a de Marina vaya sobre la izquierda y los batallones Chacabuco y Coquimbo sobre el centro. Detr√°s de estos marchaba la Divisi√≥n Gran Reserva del coronel Francisco Mu√Īoz-Bezanilla, conformada por los tres Regimientos de L√≠nea (1¬į, 3¬į y 4¬į), que en el plan original de Baquedano deb√≠an dar “el golpe de gracia” y que, a la postre, no llegaron a entrar en combate.
Fin de la batalla 
Ataque de la IV División del coronel Orozimbo Barbosa.
Los chilenos, reforzados por nuevas tropas y municiones, emprenden un nuevo ataque.
La IV Divisi√≥n del coronel Orozimbo Barbosa, emprende un ataque a la derecha aliada, con el batall√≥n Zapadores a la izquierda, el regimiento Lautaro al centro y el batall√≥n Cazadores del Desierto a la izquierda. Montero moviliza a la l√≠nea su √ļnica reserva que le quedaba, la Divisi√≥n Del Solar. La Divisi√≥n peruana de D√°vila sale a enfrentarse a las fuerzas chilenas, pero la superioridad num√©rica y la falta de refuerzos lo hace retroceder. La bater√≠a chilena de Fontecilla se desplaz√≥ para atacar a los aliados, media bater√≠a atacaba a las fuerzas y la otra mitad, a la bater√≠a Krupp boliviana. la bater√≠a de Fontecilla lleg√≥ a estar a 400 m del reducto derecho aliado. El regimiento Lautaro pele√≥ tendido a tierra y por eso tuvo pocas bajas.
El fuego era tan nutrido que m√°s bien parec√≠a redoble de tambores. Fueron entrando en combate como por la conversi√≥n a la derecha Cuerpo por Cuerpo, hasta que nos toc√≥ el turno. Apenas se rompi√≥ el fuego la guerrilla en que yo iba, que estaba en este momento a retaguardia del Batall√≥n, nos corrimos a la izquierda para tomar el ala de √©ste… La derecha de los cholos nos sobrepas√≥ y como a la media hora entr√≥ por la izquierda de nosotros el 20 batall√≥n Lautaro, o si no los cholos nos hab√≠an tomado entre dos fuegos… Los muertos a mi c√°lculo ser√°n como de 5.000 de ambas partes.
En la izquierda, el avance chileno es arrollador. Los batallones bolivianos Colorados y Aroma retroceden ante la superioridad num√©rica y de potencia de fuego de los chilenos. El batall√≥n peruano Hu√°scar resiste el ataque de la artiller√≠a e infanter√≠a chilena y muere su jefe, el coronel Belisario Barriga. El regimiento chileno Artiller√≠a de Marina llega a las trincheras aliadas y encuentra abandonados 2 ca√Īones de campa√Īa y junto con el Esmeralda y el Chill√°n, toman 2 ca√Īones y 2 ametralladoras que arrastraban los peruanos.
La artiller√≠a de Panizo hicieron grandes esfuerzos por recuperar el material de artiller√≠a y al no poder hacerlo con la 1.¬™., lograron rescatar 3 piezas de la 2.¬™. Bater√≠a ( 2 ca√Īones, una ametralladora y el parque correspondiente). Inmediatamente orden√≥ alrededor de las 3 pm se replegaran con el personal que quedaba de artiller√≠a hacia el Alto de Lima.23
El coronel Eliodoro Camacho estaba avanzando con las Divisiones peruanas de Cáceres y Suárez, pero pronto muere a su lado el teniente coronel peruano Julio MacLean, jefe del batallón Arica. En ese momento también murieron los coroneles peruanos Carlos Llosa y Sebastián Luna, jefes de los batallones Zepita y Cazadores del Misti respectivamente. El coronel Belisario Suárez, jefe de la III División peruana, es herido en una pierna. El coronel peruano Andrés Avelino Cáceres pierde dos de sus caballos y tuvo que usar el del fallecido coronel Llosa.
Camacho cae herido y este incidente causa el desánimo de las tropas. Como antes había sido herido el general Acosta, que también estaba en el ala izquierda, Camacho es reemplazado por el coronel Ramón Gonzáles.
A las dos y media de la tarde ca√≠an los √ļltimos reductos aliados, cuyas unidades comenzaron la retirada. Lo soldados chilenos al ver la cantidad de compa√Īeros muertos hund√≠an sus fusiles hasta el guardamonte en los cuerpos de los soldados aliados avent√°ndolos despu√©s por los aires.Varios batallones, como los Colorados de Bolivia y el Zepita del Per√ļ defendieron sus posiciones hasta caer el √ļltimo hombre antes que rendirse.24 Junto al Colorados muere el coronel Agust√≠n L√≥pez, edec√°n del general Campero.
Se pronunci√≥ una dispersi√≥n general en la izquierda aliada y el general Campero toma un estandarte peruano y procura reunir a los dispersos, pero luego le encarga el estandarte y esa misi√≥n a su edec√°n, el coronel Exequiel de la Pe√Īa.11 La caballer√≠a aliada intenta reunir a los dispersos. Tambi√©n muere el general Juan Jos√© P√©rez, Jefe del Estado Mayor del Ej√©rcito Aliado. El coronel Gregorio Albarrac√≠n con su escuadr√≥n Flanqueadores de Tacna protege la retirada de los batallones bolivianos de la izquierda.
En el centro, el batall√≥n chileno Chacabuco apoya a los restos del 2¬į de l√≠nea y parte del Santiago. El Coquimbo apoya a parte del Santiago y al Atacama y toman 2 ca√Īones y 2 ametralladoras bolivianas. Para ese momento, la izquierda aliada ya hab√≠a sido arrollada y la infanter√≠a y artiller√≠a chilena forman un semi-c√≠rculo en la izquierda y centro aliados. En el centro les hicieron frente la VI Divisi√≥n al mando del coronel C√©sar Canevaro y en esas circunstancias muere el coronel V√≠ctor Fajardo, jefe del Cazadores del R√≠mac.
En la derecha, el Zapadores ataca el reducto aliado que cierra la l√≠nea, que es atacado tambi√©n por la retaguardia por el Atacama y parte del Santiago, tomando todos juntos el reducto con 4 ca√Īones Krupp y una ametralladora.
Campero se dirige a Palca con los restos del ej√©rcito aliado. Montero en segundo t√©rmino lo sigue reuniendo a los dispersos. C√°ceres re√ļne a los √ļltimos dispersos alrededor de la bandera peruana y se dirige a Palca.
El escuadr√≥n Carabineros de Yungay N¬į1, al mando del teniente coronel Bulnes, inicia la persecuci√≥n a los aliados y toma 180 prisioneros.
Las tropas de la IV Divisi√≥n, luego de tomar el campamento aliado en la derecha contin√ļan hasta las lomas del valle junto con el regimiento 4¬į de l√≠nea de la Divisi√≥n de Reserva.
La ocupación de Tacna
A las tres de la tarde llegan las primeras noticias de la derrota en Tacna. Los pobladores, en su mayor√≠a ancianos, mujeres y ni√Īos, se asilan en los consulados y residencias de extranjeros que izaban sus banderas. Otros abandonan la ciudad con destino al altiplano.
Algunos dispersos aliados llegan a la ciudad de Tacna, donde se esconden y disparan a soldados chilenos que los perseguían, pero finalmente enrumban a Pachía. Ante esto, la ciudad empieza a ser bombardeada desde las alturas del Intiorko. El alcalde Guillermo Mac Lean se dirige al Campo de la Alianza para conferenciar con Baquedano e informarle que en la ciudad no existen tropas, cesando el bombardeo. El alcalde es retenido y sirve de garantía para que las tropas chilenas no enfrenten una emboscada.
Cuando el coronel Amengual llega a las alturas, ordena que 2 ca√Īones de la bater√≠a Villareal hiciera 10 tiros de granada sobre suburbios de la poblaci√≥n. Luego, descendi√≥ al valle con 60 jinetes al mando del teniente coronel Bulnes. Se envi√≥ al sargento mayor Zelaya para que intime la rendici√≥n del pueblo, pero regres√≥ porque le hicieron fuego en la estaci√≥n del ferrocarril. El Artiller√≠a de Marina encuentra el estandarte del escuadr√≥n H√ļsares de Jun√≠n cuando baja al valle.
Consecuencias 
En Chile 
La Ambulancia de Valparaíso, que trataba a los soldados enfermos durante la Batalla de Tacna.
El ej√©rcito chileno tuvo 2.028 bajas seg√ļn la raz√≥n de bajas del ej√©rcito chileno,26 pero de 24 jefes y oficiales y 450 hombres de tropa muertos, y 192 jefes y oficiales y 1.369 hombres de tropa heridos, un total de 474 muertos y 1.458 heridos seg√ļn el historiador militar Francisco Machuca.2 La Divisi√≥n de Reserva casi no particip√≥ y s√≥lo tuvo 17 bajas.
El Teatro Municipal de Tacna es ocupado como hospital chileno. En la batalla se dispararon m√°s 1.700 tiros de ca√Ī√≥n.
En el campo de batalla, el ej√©rcito chileno tom√≥ 4 ca√Īones Krupp de monta√Īa de 60 mm, 4 Blakely de monta√Īa de a 4 pdr, 2 Blakely de campa√Īa de a 12 pdr, 5 ametralladoras Gatling, una ametralladora Gardner, 34 lanzas de caballer√≠a, de 4 a 5 mil rifles de diversos sistemas y calibres, y otros pertrechos m√°s.
En la batalla murieron el Teniente Coronel Ricardo Santa Cruz, comandante del Regimiento de Zapadores, Carlos Severin, Subteniente del Regimiento Santiago, el teniente Moisés Arce y el Capitán Rafael Torreblanca, del Regimiento Atacama (que perdió el 47% de sus hombres), entre otros muchos chilenos.+
En Bolivia 
Las bajas de las fuerzas aliadas han sido calculadas en su conjunto. Los chilenos estiman en 2.500 hombres de tropa y 150 jefes y oficiales los muertos y heridos en el campo de batalla. El jefe de las ambulancias bolivianas, doctor Dalence dijo que el n√ļmero de muertos alcanzar√≠a a 1.500 m√°s o menos, habiendo sido repasados 65 a 70 de ellos. Los jefes muertos fueron 23. Jorge Basadre5 indica que los oficiales muertos fueron 185 y las bajas de tropa como 2.000 entre peruanos y bolivianos casi en partes iguales.
Entre los prisioneros estaban el general Claudio Acosta, los coroneles Eleodoro Camacho, Ildefonso Murg√≠a, Exequiel de la Pe√Īa, Adolfo Flores, Andr√©s R√≠os, √Āngel Sarco, Jos√© √Āvila, Nicanor Bacca y Corsino Balsa.
En Bolivia se recuerda como héroe al joven Juancito Pinto,27 tambor del Regimiento Colorados, comandado por el Coronel Ildefonso Murguía Anze.28
Las fuerzas bolivianas, al mando de Campero, deciden en Pachía retirarse hacia La Paz, donde llegan el 10 de junio.
En el Per√ļ 
Cruz conmemorativa a Samuel Alc√°zar de la columna Agricultores de Para. Vista del Campo de la Alianza
El ejército peruano tuvo 147 jefes y oficiales entre muertos y heridos.
El contralmirante Lizardo Montero pudo reunir parte de los dispersos peruanos en Torata, retir√°ndose con ellos hacia Puno, donde llegaron 2 mil soldados y se re√ļnen a las nuevas tropas formadas en Cusco y Puno con destino a Arequipa.
Montero y Del Solar llegan finalmente a Lima. A Montero, rival político del dictador Piérola, le esperan juicios en Lima. Del Solar, que había sido prefecto de Tacna, en cambio es nombrado prefecto de Arequipa.
La guarnición de Arica, al mando del Coronel Francisco Bolognesi, recibe las noticias del resultado de la batalla en Tacna y se prepara para la defensa de Arica.
En los extranjeros[editar]
El 30 de mayo de 1880, los c√≥nsules de los imperios alem√°n, austroh√ļngaro y brasile√Īo, adem√°s de los reinos de B√©lgica e Italia, juntamente con la Rep√ļblica Argentina, protestaron ante Baquedano, jefe de ocupaci√≥n de Chile, por los actos de violencia que soldados dispersos de su ej√©rcito cometieron contra los civiles peruanos y los ciudadanos neutrales a la guerra.
Los infrasquitos C√≥nsules y Agentes Consulares residentes en esta ciudad, justamente alarmados de los hechos que los soldados dispersos del ej√©rcito chileno han practicado y contin√ļan practicando hasta ahora, a pesar de haber transcurrido ya m√°s de tres d√≠as desde el acontecimiento de la batalla, tiempo suficiente para para que esos excesos pudieran haber sido reprimidos, si las autoridades constituidas hubieran dictado y hecho efectivas las medidas de reprensi√≥n y vigilancia que las circunstancias exigen; a V.S. exponemos que es de nuestro deber, en resguardo de nuestros respectivos nacionales, hacer presente a V.S. los agravios que √©stos vienen experimentando…protestando igualmente a nombre de la civilizaci√≥n… de los desbordes que dichos soldados cometen igualmente para con los ciudadanos peruanos y muy especialmente, con las mujeres de esta desgraciada localidad…

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